Sirco Ceguro

Vol. 1 Centro de Arte de la UTDT.
Av. Leandro N. Alem 815, hall de entrada, Torre BBVA (microcentro). Buenos Aires.

CICLO: ÓRBITAS DE ESCAPE / #sitespecific

Sirco Ceguro: una alegoría de la futuridad desfigurada

Por Nancy Rojas

El primer requisito para una nueva perspectiva es que la gente deje de tener fe en el
dinero. El segundo es una nueva definición del objetivo de la economía.
Maria Mies 1

Como señala Maria Mies, la palabra «economía» viene del término griego oikonomia,
conocimiento de lo doméstico. Antiguamente, el objetivo de la oikonomia no era la
acumulación de dinero sino la satisfacción de las necesidades básicas: la subsistencia.
Alrededor de las narrativas hilarantes que afloran en el mágico mundo del capitalismo
financiero es que se sitúa Sirco Ceguro. Una pieza videográfica cuasi coral en su modo
de presentación, que puede leerse a la luz del flujo expandido del capital. Un fenómeno
que muchos mortales miramos estupefactos en estos tiempos de avance de las
ultraderechas en el mundo. Que nos convence cada vez más de que, como dice Ezequiel
Gatto, en sí mismo el dinero está produciendo un modo específico de futurización, si por
futurización entendemos al acto de proyección (producción de una imagen) del futuro. 2 En
este sentido, cabe destacar que para la realización del guión, la artista se inspiró en los
llamados CEDEARs, certificados de depósitos emitidos en Argentina que contienen
acciones de empresas no listadas en el mercado local. Una página web de una
reconocida financiera dice que “a través de los CEDEARs, un inversor argentino puede
comprar con pesos valores que cotizan en otras bolsas del mundo”, y que “este
instrumento surgió para dar al inversor argentino la posibilidad de adquirir valores
extranjeros que no cotizan en la bolsa local”.
En este Sirco Ceguro Liv reúne en una misma fábula a personajes como el payaso, el
runner, el caminante urbano, el espía y el inversor, que emergen en imágenes
fantasmales confiadas en la eficacia de la abstracción. Como en otras obras anteriores,
aquí Liv vuelve a reparar en las derivas sombrías de la fase neoliberal del capitalismo. 3
Así, sigue alimentando un inventario de relatos fragmentados, que a veces se materializan
en performances y otras, como en este caso, en instalaciones videográficas que dan vida
a una estética y una ética del reflejo permanente. Pues, como clase media, también
constituimos esta ciudad financiera y, de vez en cuando, sucumbimos a copiar las
operatorias del mercado desregulado.
Haciendo eco de la larga tradición de la abstracción en el arte, en este video Liv monta las
escenas generando relaciones simultáneas de proximidad y distancia, con voces que se
superponen, sonidos que interfieren y personajes que parecen estar aquí y allá. Rodado
en los alrededores de la Torre Catalinas Norte, ubicada en el barrio de Microcentro
caracterizado por ser el corazón financiero y comercial de la ciudad de Buenos Aires, el
video invoca visualmente esa noción de “abstracción monetaria” formulada por Gatto. En
su libro Futuridades sugiere que el dinero es “la más material de las espectralidades” y
también “la más espectral de las materialidades”.
Si el leitmotiv del capitalismo caníbal es la acumulación ilimitada, entonces Sirco Ceguro
parece burlarse de la fe en el dinero. Y se suscribe así a la idea de una futurización
posfigurativa. O, mejor dicho, a una futurización desfigurada, alejada del imaginario del
progreso, y alentada por la urgencia de un plan para improvisar otros modos de estar en
el mundo.