writing/ publishing

 

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Que Faire ?

Liv Schulman

Dans Que Faire ? un groupe de scénaristes cherche désespérément des idées, ou n’mporte quel moyen de sauver leur travail grâce aux émotions et au langage privé. Enfermés dans la Writer’s Room, à moins qu’il ne s’agisse d’un atelier vide dans les locaux de leur ancien employeur, leur activité s’apparente aussi bien une séance de brainstorming que une thérapie de groupe ou une forme innovante de chômage collectif. Echo lointain au célèbre traité politique de Lénine, ce nouveau Que Faire ? s’attèle frontalement à la question du travail dès lors qu’elle se voit associée à l’impératif contemporain de créativité. Le titre retentit avec la force d’un cri de détresse : Que faire (comment créer) quand les corps sont dévalués, réduits à un état de frustration et d’anxiété radicales ? Le texte sonde l’incapacité de savoir quoi faire quand la vie intérieure, principale source du travail productif, est gagnée par la dépression nerveuse ; ce faisant, il explore aussi la nature plastique du langage et le pouvoir transformateur de la parole.
Que Faire ? est  l’origine une mini – série télévisée écrite et réalisée par Liv Schulman en collaboration avec une équipe d’acteurs amateurs. La version papier de cette série est le fruit d’une collaboration avec la graphiste Roxanne Maillet.

 

Ce livre est co-produit par le centre d’art La Galerie de Noisy-le-Sec et le centre d’art Parc Saint Léger de Pougues-les-eaux.

80 pages – 2 couleurs impression Riso – 136 x 182 mm – 250 ex.
Auteurs et contributeurs : Liv Schulman, en collaboration avec Alain Farrès, Dominique Martin, Thomas Brehamet-Godet, Gaëtan Alepee, Nathanaëlle Puaud, Emilie Renard, Zoe Charles, Alban Legass, Régine Besenval, Nadège Souillard et Marjolaine Calipel.
Texte en français.
Conception graphique : Roxanne Maillet
ISBN : 979-10-90298-10-1 – 2018

 

 

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El Camino del CNTRL

Nouvelle.

“in “The WAy of CNTRL” Liv Schulman visualizes a character, probably a very neurotic one, who goes out of his way attempting to avoid what he calls “the mind police“, in other words his parents on a day to day basis. As a spectral delirium or fantastic tale, Liv Schulman plays with the possibility of the character transforming his life into something marvelous. The Way of Cntrl seems to be the logical/incoherent opening of all possible universes. Will the character be able to survive or will he suc- cumb to the phantasmagory of a terminal neurosis?”
Tammy Metzler Editions. http://tammymetzler.tumblr.com/

 

https://rssprss.net/product/infinite-bet/

Infinite Bet gathers a range of written pieces that together make available a rich body of work, which includes interviews, play formats, poems, and the work of other artists. Because Liv Schulman broadens experimental forms of speech, only to turn them on their head, the collected writings in themselves offer different challenges to the notions behind the creative freedoms they embody, or even over the political ideas that argue where we get them. In short, this cross-section of written situations and speech acts amounts to a comical and contrarian collective look at the nonsensical economies of desire, we all bet on.

Infinite Bet features an interview with the French stand-up comedian Bettina Atala; drawing and text contributions by Hugo Hopping; a review by Sophie Lapalu; and prints for the first time the English version of the script for the video piece L’Obstruction, which was shown at SixtyEight Art Institute last October in collaboration with Triangle France in Marseille.

 

 

 

libro

Novel.
The Covensky Method is a ficiton novel that summons the mythical ontological coaching sessions given by the legendary coach and parapsychologist Nick Covensky between the 90’s and the 2000’s. The Covensky Method proposes new forms of agency and sociability that changes particularities in people and de-personalizes the being.

Tammy Metzler editions.

21cm x 18cm.

El método Covensky

de Liv Schulman

Mariana López

En la serie Control, la exposición que Liv Schulman mostró recientemente en la Galería Big Sur, la artista se pregunta por el afuera del relato en el arte contemporáneo. Cualquier experiencia cotidiana acompañada por el discurso del arte —parece decir esta serie— podría transformarse en una obra. Visto desde ahí, el arte contemporáneo es una matriz capaz de absorberlo todo, como si no existiese la posibilidad de un afuera del arte.

En El método Covensky, como en todo método, se conjugan saber y experimentación. En la novela se va sugiriendo que el arte es anterior a la vida, anterior a la naturaleza, al surgimiento del mundo, incluso a la formación del universo.

Lo que da inicio a cada “reconstrucción” es un largo encadenamiento de escenas que contienen ecos del Marqués de Sade, visibles en el recurso de la repetición y el relato como registro de las acciones. El resultado es una serie de performances y de instalaciones que se generan a través de las órdenes de Covensky, que es, al mismo tiempo, un coach, un mago y un terapeuta. Como en Sade, hay también una sujeción, más allá de que en El método la tortura ha sido reemplazada por otro tipo de control, ligado no con la represión sino con el dejar hacer.

En el libro de Liv Schulman se muestra además la contraposición entre los viejos modos de explotación y la empresa actual, a la que el arte contemporáneo parece ofrecerle un patrón de comportamiento. Las corporaciones usan una retórica cuyo vacío no sólo es evidente sino que también es parte de la comunicación. Usan un lenguaje que comunica en la medida en que no se confía en él y donde todos los interlocutores comparten la misma desconfianza.

A su manera, El método Convensky participa del viejo debate entre la esencia del objeto del arte y el arte del proceso. El libro parece ser el relato de puras acciones: las sesiones arman pequeños sistemas que fluyen y confluyen como un cosmos. Todo está en todo. Es por eso que, si uno lee un fragmento, tiene la sensación de haber leído todo el libro. La novela puede desarrollarse como puro proceso al costo de repetirse una y otra vez.

En un punto del relato aparece una imagen que llama la atención por su fijeza: es el ojo de un pato. Lo único que encontramos inmóvil es ese ojo y al propio Covensky. Esa figura tiene algo de resistencia, algo de indivisible. En este caso no alude al arte sino al órgano de la visión. A lo mejor existe allí la posibilidad de otra mirada que no sea la del método.

 

Liv Schulman, El método Covensky, Tammy Metzler, 2015, 100 págs.

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